El Gran Palacio de Bangkok es uno de los lugares imprescindibles que ver en Bangkok y una de las visitas más importantes de Tailandia. Durante muchos años fue la residencia oficial de los reyes y, todavía hoy, sigue teniendo un gran valor histórico y simbólico.
Dentro del recinto podrás ver el Templo del Buda Esmeralda, varios pabellones reales, salas del trono y algunos de los edificios más representativos del arte tailandés. Por eso, es una visita que conviene preparar bien.
En esta guía te contamos qué ver en el Gran Palacio de Bangkok, cuánto cuesta la entrada, cuál es el horario, cómo llegar, qué ropa llevar y varios consejos prácticos para organizar la visita.
La historia del Gran Palacio de Bangkok comienza en 1782, cuando el rey Rama I decidió trasladar la capital del antiguo Siam a la orilla oriental del río Chao Phraya y fundar la nueva ciudad de Bangkok.
Para ello eligió la isla de Rattanakosin, una zona estratégica junto al río que facilitaba tanto la defensa de la ciudad como el transporte por vía fluvial. Desde entonces, este enclave se convirtió en el centro político y religioso del país.
Con el paso del tiempo, los distintos monarcas ampliaron el complejo con nuevos pabellones, salas ceremoniales y templos, hasta formar el conjunto monumental que puede visitarse en la actualidad.
Aunque hoy la familia real ya no reside en el palacio, el recinto sigue utilizándose para actos oficiales, ceremonias de estado y celebraciones vinculadas a la monarquía.
La visita al Gran Palacio de Bangkok permite recorrer algunos de los espacios más importantes del antiguo recinto real. Durante el recorrido podrás ver el Templo del Buda Esmeralda, los guardianes Yaksha, el Chakri Maha Prasat, la biblioteca real Phra Mondob, la sala del trono Dusit Maha Prasat y el pabellón Aphorn Phimok Prasat. A continuación te explicamos qué ver en cada uno de ellos para aprovechar mejor la visita.

El Wat Phra Kaew es la parte más famosa del Gran Palacio. Además, está considerado como uno de los templos más importantes de Bangkok.
En su interior se guarda la figura del Buda Esmeralda, una pequeña talla de jade verde de unos 45 cm, símbolo del país.
Tal es la importancia de esta imagen que solo el rey puede cambiar sus ropas en cada cambio de estación.
Por otro lado, el templo destaca por sus tonos dorados, sus detalles y sus tejados, que hacen de este punto uno de los más bellos de toda la visita.
Otra de las cosas que más llaman la atención en el Gran Palacio de Bangkok son las 12 grandes figuras de más de 5 m que custodian la entrada al templo.
Estos enormes guardianes reciben el nombre de Yaksha y son típicos en las entradas a los templos en Tailandia. Sobre todo, su función es proteger el recinto sagrado de las fuerzas del mal.
Además, estas figuras destacan por sus vivos tonos, sus adornos de mosaicos y su gran tamaño.
Sin duda, los Yaksha son uno de los rincones más fotografiados del Gran Palacio.

El Gran Palacio Chakri o Phra Tinang Chakri Maha Prasat fue, en su momento, el centro de poder de la dinastía Chakri.
Además, es el edificio más grande y uno de los que más llaman la atención de todo el conjunto del Gran Palacio.
Sobre todo, porque su forma mezcla una base de aire europeo con tejados de estilo thai, lo que le da una imagen muy singular. Por eso, es uno de los edificios más fotografiados del recinto
Este contraste entre ambos estilos refleja muy bien una etapa en la que Tailandia incorporó influencias occidentales sin perder su identidad arquitectónica.

La biblioteca real o Phra Mondob se construyó en el siglo XVIII por orden de Rama I y es otra de las zonas más interesantes del recinto.
Aunque no se puede entrar, su parte exterior es de gran belleza, con acabados dorados y detalles muy finos.
Además, en su interior se conservan textos sagrados budistas, manuscritos, documentos reales y otras piezas de gran valor para la historia del país.

Este edificio fue uno de los primeros del Gran Palacio y originalmente sirvió como sala de audiencias del rey Rama I.
Con el paso del tiempo, su uso cambió y hoy se reserva para actos puntuales y para exponer los féretros reales antes de la cremación.
A pesar de las reformas, sigue siendo una de las joyas del arte tailandés, con su bello tejado, la torre central y los murales del interior.

Este pequeño pabellón dorado de madera es una de las joyas del Gran Palacio Real de Bangkok.
El rey Rama IV ordenó su construcción en el siglo XIX como sala de paso antes de las audiencias en el cercano Dusit Maha Prasat.
A pesar de su pequeño tamaño, es uno de los edificios más conocidos del recinto por su gran belleza y su diseño simétrico.
Además, al estar elevado sobre unos escalones, recuerda a un altar y simboliza el paso del monarca entre la vida pública y la privada.

Conviene llegar pronto, ya que es una de las visitas más populares de Bangkok.
Además, lleva agua, crema solar y calzado cómodo, porque se camina bastante.
También se deben seguir las normas de vestimenta. Tanto hombres como mujeres deben llevar hombros y piernas cubiertos.
Si puedes, lleva un guía oficial. O en su caso, puedes contratar una excursión organizada con vehículo y guía. Así evitarás algunos de los timos más habituales cuando vas por tu cuenta.
Por otra parte, evita a quienes te digan en la calle que el palacio está cerrado, ya que es un timo bastante común. En estos casos es muy fácil que te quieran dirigir hacia las tiendas cercanas.
Si puedes, deja al menos media mañana para la visita. De este modo podrás verlo con calma y hacer fotos sin prisas.
Además, la visita al Gran Palacio se puede combinar el mismo día con el templo de Wat Pho, Wat Arun y el barrio de Chinatown, tres lugares muy cercanos entre sí dentro de la zona histórica de Bangkok. Puedes integrarlos fácilmente en un itinerario como el de Bangkok en 3 días. También tenéis muy cerca el Wat Saket, uno de los templos más bonitos de la ciudad porque está en lo alto de una colina.
El Gran Palacio está en el barrio histórico de Rattanakosin, junto al río Chao Phraya, en una de las zonas monumentales más importantes de Bangkok.
La forma más cómoda de llegar es en barco público, bajando en el muelle Tha Chang. Desde allí solo hay unos pocos minutos a pie.
También puedes ir en metro MRT y bajar en Sanam Chai, a unos 10 minutos caminando del palacio.
Otra opción es ir en taxi o tuk tuk, aunque conviene cerrar el precio antes de subir.
Si estás en la zona de Khao San Road, también puedes llegar a pie en unos 15 o 20 minutos.
El Gran Palacio abre todos los días de 08:30 a 16:30, aunque la última entrada suele permitirse hasta las 15:30. En cualquier caso, conviene revisar la web oficial del recinto para confirmar horarios, precios y posibles cambios antes de la visita.
El precio para visitantes extranjeros es de 500 baht (unos 13 o 14 €) e incluye el acceso al Wat Phra Kaew, al Queen Sirikit Museum of Textiles y al espectáculo tradicional Khon. El espectáculo se representa en el Sala Chalermkrung Royal Theatre, a unos 10 minutos del Gran Palacio. Conviene consultar los horarios actualizados en la web oficial del teatro antes de la visita.
Aquí tienes un vídeo del Gran Palacio de Bangkok que muestra el recorrido por el recinto y sus principales edificios.
El Gran Palacio de Bangkok es una de las visitas principales del centro histórico de la ciudad. Por su valor histórico y por la presencia del Buda Esmeralda, suele ser una parada imprescindible en cualquier recorrido por la capital de Tailandia.
La entrada cuesta 500 baht para visitantes extranjeros. Incluye el acceso al Wat Phra Kaew, al Queen Sirikit Museum of Textiles y al espectáculo tradicional Khon en el Sala Chalermkrung Royal Theatre, cuyos horarios conviene consultar el mismo día de la visita.
Es obligatorio llevar hombros y piernas cubiertos. No se permite entrar con tirantes, pantalón corto o faldas por encima de la rodilla.
La visita suele durar entre dos y tres horas. Si quieres recorrer el recinto con calma, conviene reservar toda la mañana.
La mejor hora es sobre las 08:30, que es cuando abre. A esa hora hay menos visitantes y la temperatura es más agradable.
El Gran Palacio está en el centro histórico de Bangkok, en el barrio de Rattanakosin, junto al río Chao Phraya y cerca del embarcadero Tha Chang.
Sí. Es uno de los monumentos más importantes de Bangkok y una visita imprescindible dentro del centro histórico de Rattanakosin.



