El Buda reclinado de Bangkok se encuentra en el templo Wat Pho, uno de los mejores templos de la capital. Sin duda, esta gran estatua dorada es una de las visitas más populares en un viaje a Tailandia. Además, es uno de los símbolos más conocidos de Bangkok.
Por otra parte, el templo Wat Pho está muy cerca del Gran Palacio. Por eso, muchos viajeros visitan los dos lugares el mismo día.
En esta guía te contamos todo sobre la historia del Buda reclinado, cuánto mide y qué ver en el templo. También encontrarás algunos consejos útiles para planear la visita.
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El Buda reclinado de Bangkok está en el templo Wat Pho, uno de los templos más antiguos de Bangkok.
En concreto, la estatua se construyó en el siglo XIX, durante el reinado del rey Rama III. En esta época, las figuras se hacían muy grandes ya que buscaban mostrar respeto, poder espiritual y la grandeza de la doctrina de Buda. De hecho, la imagen representa a Buda en el momento de alcanzar el Nirvana.
Por este motivo, el templo se tuvo que ampliar para poder guardar esta enorme figura. Sobre todo, porque mover una estatua de este tamaño habría sido muy difícil.
Además, el Wat Pho ha tenido desde entonces un papel importante en la vida del país. De hecho, por mucho tiempo fue un lugar donde se daban clases de fe, arte y salud.
Más tarde, en 1955, el templo abrió la primera escuela de masaje tailandés del país. Por eso, hoy sigue siendo uno de los lugares más famosos para aprender este tipo de masaje.
El Buda reclinado de Bangkok llama mucho la atención por su tamaño, ya que mide 45 metros de largo y 15 metros de alto. Por tanto, es una de las imágenes de Buda más grandes de Tailandia.
Aunque la figura está hecha con ladrillo y yeso, está toda cubierta con pan de oro. Gracias a ello, la figura brilla con la luz que entra en el templo.
Además, los pies del Buda miden casi cinco metros de altura y están decorados con 108 símbolos hechos con nácar. En la fe budista, estos signos se asocian con la buena suerte.

Por otro lado, la estatua está en una sala llamada Phra Vihara. Aunque, como ocupa tanto espacio, los visitantes han de recorrer una especie de pasillo para poder verla de cerca.
En último lugar, llaman mucho la atención los 108 cuencos de metal que se disponen a lo largo del pasillo. Sobre todo, porque muchos fieles dejan monedas en ellos para pedir buena suerte.

El Wat Pho de Bangkok es mucho más que el lugar donde está el Buda reclinado. De hecho, el recinto es grande y tiene patios, salas, torres y muchas estatuas. Por eso, merece la pena dedicar un rato a recorrer el templo con calma.

En el templo hay una serie de galerías donde se conservan 394 estatuas de Buda. Muchas de estas figuras están cubiertas con pan de oro y muestran a Buda en distintas poses.
En algunos casos, estas estatuas proceden de la antigua ciudad de Ayuthaya, la antigua capital del reino de Siam. De hecho, las mandó traer a finales del siglo XVIII el Rey Rama I de la dinastía Chakri. Gracias a ello, el templo tiene también un gran valor histórico.
En varios puntos del templo se pueden ver grandes estatuas de piedra. Se trata de figuras que muestran guerreros, sabios y seres míticos y tienen como función «proteger» al templo.
En origen, llegaron desde China en barcos del siglo XVIII. En ese tiempo se usaban como lastre. Así se daba peso a los barcos y se ayudaba a mantener el equilibrio durante los viajes. Sin embargo, hoy forman parte del arte del Wat Pho de Bangkok junto con el Buda reclinado.
Llama la atención que muchas de estas estatuas se colocan en parejas. De este modo, se representa el equilibrio entre fuerzas opuestas, una idea que se asocia al yin y el yang.

Los chedis o torres budistas son otro de los símbolos del templo.
En concreto, el grupo más famoso es el de los cuatro grandes chedis reales. Además, se hicieron en honor a los primeros reyes de la dinastía Chakri. En general, estas torres están cubiertas con mosaicos de colores y flores de cerámica y en su parte alta tienen agujas doradas.
Además, en todo el recinto hay cerca de noventa torres más pequeñas. Muchas de ellas guardan reliquias o restos de monjes.
En realidad, las estupas del Wat Pho son un símbolo del cosmos budista y del camino hacia la iluminación. También representan el monte Meru, considerado el centro del universo.
El Ubosot es la sala donde se ordenan los monjes.
Además, es el espacio más sagrado del templo.
Por la historia del templo se sabe que la sala se construyó durante el reinado del rey Rama I. Aunque también se restauró más tarde, en la época del rey Rama III.
En su interior se puede ver una imagen de Buda en posición de meditación sobre un altar con muchos adornos.

En el siguiente vídeo podrás ver cómo es una visita completa a este templo de Wat Pho.
Antes de visitar el Buda reclinado conviene tener en cuenta algunas normas básicas sobre cómo vestir. Sobre todo, porque en Tailandia se exige vestir con decoro al visitar un templo.
Por ejemplo, es necesario cubrir los hombros. Y también se deben evitar las camisetas de tirantes.
En el caso de los hombres, estos deben llevar pantalón largo. En el caso de las mujeres deben usar falda o pantalón, pero siempre por debajo de la rodilla.
Si no llevas ropa adecuada, puedes usar un pareo o pañuelo.
Además, en algunas zonas del templo tendrás que quitarte los zapatos antes de entrar.
El templo Wat Pho está en el centro histórico de Bangkok, muy cerca del Gran Palacio. De hecho, desde allí se puede llegar caminando en unos diez minutos.
También puedes usar un taxi o un tuk tuk.
Otra opción es tomar el tren elevado BTS hasta la estación Saphan Taksin. Sobre todo, porque desde allí se puede tomar un barco por el río Chao Phraya.
Además, otra forma muy común de visitarlo es con un tour guiado por los templos de Bangkok.
El templo Wat Pho abre todos los días del año.
En general, el horario de visita suele ser de 8:00 a 18:30.
Además, la escuela de masaje del templo abre normalmente de 8:00 a 18:00.
El precio de la entrada es de 300 baht, que son unos 8 euros.
El Wat Pho es uno de los templos más famosos de Bangkok y una de las visitas más conocidas de la ciudad. Sin duda, su gran tamaño y la belleza del templo hacen que sea una parada muy especial en un viaje a Tailandia. Además, su cercanía al Gran Palacio permite incluir su visita con facilidad en una ruta por el centro histórico de Bangkok.
El Buda reclinado se encuentra dentro del templo Wat Pho, uno de los templos más importantes de Bangkok.
Además, este templo está situado muy cerca del Gran Palacio. Por eso, muchos viajeros visitan los dos lugares el mismo día.
La estatua mide 45 metros de largo y 15 metros de alto.
Por este motivo es una de las imágenes de Buda más grandes de Tailandia. Además, su tamaño sorprende a la mayoría de visitantes.
La postura del Buda reclinado muestra el momento en que Buda alcanza el Nirvana.
En la fe budista este momento espiritual supone el fin del dolor y el paso a un estado de paz total.
La entrada al templo Wat Pho cuesta 300 baht, que son unos 8 euros. Con esta entrada puedes recorrer todo el recinto del templo y visitar la sala donde está el Buda reclinado.



