Los templos de Prambanan son uno de los sitios que no os podéis perder en la isla de Java. Sobre todo, porque se trata del conjunto de templos hindúes más grande de toda Indonesia y uno de los complejos religiosos más importantes del Sudeste Asiático.

Además, están muy cerca de Yogyakarta y forman parte de cualquier itinerario por la isla, por lo que suelen incluirse dentro de la ruta de qué ver en Java, junto a otros grandes monumentos del país. Por si fuera poco, se encuentran a apenas 55 km de los templos budistas de Borobudur, otro lugar imprescindible que ayuda a entender la convivencia entre hinduismo y budismo en Java central.
Por todo ello, en este artículo os contamos todo lo que necesitáis saber para organizar la visita a Prambanan y no perderos nada de este impresionante conjunto arqueológico.
Los templos de Prambanan son un conjunto de más de 200 templos construidos alrededor del año 850 d.C., situados en la región de Java central, a unos 17 km al noreste de Yogyakarta, principal centro cultural de la zona.

El complejo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es el mayor conjunto de templos hindúes de Indonesia. Destacan especialmente por la altura y esbeltez de sus templos principales, dedicados a Shiva, Vishnu y Brahma, las tres grandes deidades del hinduismo.
Prambanan es también un claro ejemplo de cómo en Java convivieron distintas doctrinas religiosas. Muy cerca del complejo se encuentran importantes templos budistas, lo que refuerza la idea de una región marcada por la tolerancia y la diversidad cultural.
La construcción de los templos de Prambanan fue ordenada en el siglo IX por la dinastía Sanjaya, de tradición hinduista, que gobernó Java central entre los siglos VIII y IX.
El conjunto se consagró a la Trimurti, es decir, a la trinidad hindú formada por Brahma, Vishnu y Shiva. Más allá de su función religiosa, Prambanan también fue una demostración de poder frente a la dinastía Shailendra, de linaje budista, responsable de la construcción de Borobudur.
Sin embargo, como ocurrió con otros grandes templos de Java, Prambanan fue abandonado a partir del siglo X. El traslado del poder político hacia el este de la isla y la actividad volcánica del Merapi afectaron gravemente a la zona. Más tarde, en el siglo XVI, un fuerte terremoto provocó nuevos daños, lo que dio lugar a saqueos y destrucción.
Las labores de restauración comenzaron en 1918, siguiendo criterios arqueológicos estrictos. Gracias a ello, el conjunto que se puede visitar hoy es una reconstrucción fiel, realizada piedra por piedra.
Visto desde el aire, Prambanan adopta la forma de un gran mandala de piedra. En el centro se sitúan los 8 templos principales, rodeados por 224 templos menores distribuidos en cuatro filas concéntricas.

Aunque muchos de los templos secundarios están muy deteriorados, existe un proyecto a largo plazo para su recuperación.
Como ocurre en la arquitectura hinduista, los templos simbolizan el Monte Meru, la montaña sagrada donde habitan los dioses. Por ello, las estructuras tienden a la verticalidad y transmiten una clara sensación de ascenso espiritual.

En su diseño se distingue una clara división vertical:
Dentro del conjunto destacan tres grandes templos, dedicados a la Trimurti:
Templo de Shiva
Es el templo principal y el más imponente del conjunto, con 47 metros de altura. Alberga la estatua de Shiva y de su consorte Parvati. Además, cuenta con cuatro cámaras orientadas según los puntos cardinales, donde se encuentran otras figuras importantes, como la estatua de Durga. Este templo simboliza el regreso del hinduismo a Java central tras el periodo de predominio budista.
Templo de Brahma
Tiene unos 33 metros de altura y alberga la estatua del dios creador, representado con cuatro caras y sosteniendo los Vedas.
Templo de Vishnu
También de 33 metros de altura, está dedicado al dios conservador del universo, Vishnu.

Los relieves de Prambanan son una serie de paneles tallados en piedra situados en las galerías de los templos principales.
En general, describen mitos e historias propias del hinduismo. En el templo de Shiva se representa la primera parte del Ramayana, mientras que en el templo de Brahma se narra la continuación del relato. Por su parte, los relieves del templo de Vishnu cuentan la historia del Krishnayana.

Estos relieves servían para enseñar la doctrina hindú a quienes no sabían leer y, al mismo tiempo, transmitían la moral de la época. Además, muestran escenas de la vida cotidiana, la fauna, la flora y la vestimenta del momento, lo que les otorga un enorme valor histórico y cultural.
Para “leerlos” correctamente, hay que recorrer las galerías en el sentido de las agujas del reloj, manteniendo siempre el templo a la derecha.
A menos de un kilómetro del complejo de Prambanan se encuentra Candi Sewu, uno de los conjuntos de templos budistas más importantes de Indonesia.

Candi Sewu es anterior a Prambanan y fue construido durante el dominio de la dinastía Shailendra, de tradición budista. Su nombre significa “los mil templos”, aunque en realidad el conjunto está formado por más de 240 estructuras.
El templo principal es el segundo más grande de Java, solo por detrás de Borobudur. Destaca por su planta en forma de mandala, con un templo central rodeado de templos menores dispuestos de forma simétrica.

La visita a Candi Sewu es muy recomendable para completar el recorrido por Prambanan. Permite entender mejor cómo convivieron el hinduismo y el budismo en Java central durante varios siglos. Además, suele estar mucho menos concurrido que los templos principales, lo que lo convierte en un lugar más tranquilo para pasear.
Por la tarde es cuando los templos se ven más bonitos. La piedra cambia de color y toma tonos rojizos y dorados. Además, las sombras marcan mejor los relieves. Es el mejor momento para hacer fotos.

Si prefieres evitar el calor y las multitudes, lo mejor es ir a primera hora de la mañana. El recinto abre sobre las 6:30. A esa hora hay menos gente y la visita es más tranquila.
Durante el día, el calor puede ser intenso, sobre todo al mediodía. Por eso, conviene llevar agua y protección solar. También es buena idea evitar las horas centrales si se visita en la estación seca.
Después de visitar los templos, es muy recomendable ver el ballet del Ramayana. Es uno de los espectáculos culturales más conocidos de Java.
La función suele empezar sobre las 19:30. Dura alrededor de una hora y media. Combina danza tradicional, música en directo y teatro. No hace falta conocer la historia para disfrutarla.

En la estación seca, el espectáculo se realiza al aire libre, con los templos iluminados de fondo. En la temporada de lluvias, se traslada al teatro Trimurti, que está junto al recinto.
Las entradas se compran por separado. Conviene hacerlo con antelación, sobre todo en fines de semana y temporada alta. Hay varios tipos de asientos, desde los más económicos hasta opciones VIP.
El espectáculo es apto para todos los públicos. Aun así, puede resultar largo para niños pequeños.
Como ocurre en todo el sur de Asia, para visitar los templos de Prambanan hay que vestir con el decoro propio de estos países. Por eso, habrá que cubrir rodillas y hombros. Por tanto, nada de shorts, faldas muy cortas o camisetas de tirantes.
Con respecto al calzado, lo mejor es que llevéis algo cómodo. Sobre todo, porque hay que caminar por terreno poco regular. Así como subir escaleras. De ahí que, un calzado que permita buena sujeción será lo mejor. Por ejemplo, zapatillas de deporte o sandalias de trekking.
Para el calor, lo mejor es que llevéis ropa fresca que transpire. También un pañuelo grande, tipo foulard, puede ser muy útil para cubrir los hombros.
Por supuesto, gafas y sombrero ni que decir. De este modo os podréis proteger del sol, ya que a la entrada de los templos no hay sombra.
La entrada a Prambanan cuesta unos 24 € por adulto y 15 € para niños de 3 a 10 años. Por su parte, los estudiantes solo pagan 14 €, pero tienen que presentar carnet.
Podéis comprar las entradas in situ y pagar con tarjeta. Aunque lo mejor es comprar las entradas online en la web oficial para evitar colas a la hora de la llegada.
Tenéis que tener en cuenta que si se contrata un guía local para explicar los relieves, cobrará unos 9 € por grupo. Y el parking sale 0, 30€ para las motos y 0,60 para los coches. También hay un pequeño tren que recorre el conjunto y sale 1,20 € por persona.
La entrada al ballet del Ramayana nocturno se compra aparte y tiene varios precios, según el tipo de asiento:
Los menores de 5 años entran gratis si se sientan sobre los padres. A partir de esa edad, pagan entrada completa.
En realidad, el conjunto de templos está muy cerca de Yogyakarta, apenas a 17 km. Y ya veréis que tenéis todo tipo de opciones para ir hasta allí.
TransJogja (bus público):
Es la opción más barata. El billete cuesta muy poco, menos de 1 € al cambio, y el trayecto dura alrededor de una hora desde el centro de Yogyakarta.
Grab o Gojek:
Son apps de transporte muy usadas en Indonesia. El precio suele ser económico, con trayectos desde 2–3 € en moto y unos 5–7 € en coche, según distancia y tráfico.
Coche privado o conductor:
Es la mejor opción si queréis combinar la visita a Prambanan con otros lugares de interés en Yogyakarta y alrededores. Además, podéis incluir estos templos dentro de vuestro itinerario por Java, adaptando el recorrido a vuestro ritmo y a los días disponibles.
Los templos de Prambanan son una visita imprescindible para entender la historia religiosa y cultural de Java. Su cercanía con Yogyakarta, Borobudur y Candi Sewu permite combinar visitas y profundizar en el pasado hinduista y budista de Indonesia en muy poco espacio.
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