Angkor Wat, el grandioso Templo de Camboya

El templo de Angkor Wat en  Camboya es una maravilla de la arquitectura y la mayor construcción religiosa jamás realizada por el ser humano. Si estáis planeando visitar Camboya, las ruinas de Angkor a buen seguro estarán en vuestro itinerario. La capital del antiguo reino Jemer es patrimonio mundial de la Unesco desde 1992 y Angkor Wat, el templo de la corte, uno de sus mayores atractivos y una de las grandes maravillas que hay en el mundo

Orígenes del templo de Angkor Wat

En el año 802 de nuestra era, en plena época de expansión territorial del imperio jemer, el revolucionario líder Javayarman II estableció la capital de su imperio a orillas del lago Tonle Sap, en una área muy apropiada para el cultivo del arroz, base de la riqueza de entonces. Poco después, en el año 889, Yasovarman I trasladaría la capitalidad a la cercana zona de Angkor, a Yashodarapura. Los monarcas sucesivos procedieron a embellecer la nueva capital con bellos e impresionante edificios para mayor gloria del imperio, siguiendo las directrices de Javayarman II, el “rey de dioses”, verdadero padre espiritual de Angkor. En esta gran metrópoli llegaron a habitar alrededor de setecientas mil personas y se construyeron cerca de mil templos. Entre ellos destaca Angkor Wat, de dimensiones gigantescas, que cumplió funciones de residencia real mientras se edificaba la ciudad real de Angkor Thom. Tras un período de esplendor, el imperio jemer acabó por ceder ante los ataques de los mongoles, de los siameses y de los champa (Vietnam) y Angkor sería finalmente abandonada, quedando en manos de la jungla, a partir del siglo XVI. Gracias a su condición de templo budista, Angkor Wat es el único edificio de las ruinas de Angkor que ha permanecido habitado y ha llegado en buenas condiciones a nuestros días.

Vista aerea del templo de Angkor Wat

El estilo arquitectónico de Angkor Wat

Alrededor del primer siglo de nuestra era, los comerciantes hindúes se establecieron en territorio jemer, en la zona de Funan, el antiguo Vietnam. La sofisticada cultura foránea caló hondo entre los jemeres, quienes acabaron por hacer suyas religiones como el budismo y el hinduismo, o lenguajes como el sánscrito. Esto explica las reminiscencias hindúes que nos encontramos en las ruinas de Angkor y concretamente en el templo de Angkor Wat, ejemplo incontestable del esplendor del arte y la arquitectura jemer. Construido por Suryavarman II, este templo de dimensiones colosales sigue la directriz de los templos-montaña típicos del hinduismo, que intentan representar la morada de los dioses en la tierra.

Características del templo de Angkor Wat

Una de las características más llamativas de Angkor Wat son las bellas galerías de piedra que separan el área donde se sitúa del foso que lo rodea. El monarca rompió con la tradición de la advocación a Shiva, dedicando el templo a Vishnú y orientando el edificio hacia el oeste, hacia la puesta de sol. Los hermosos relieves que decoran todo el templo dan cuenta de mitos fundamentales del hinduismo contenidos en el Mahabharata, el poema épico de la literatura hindú, como el “batido del océano de leche”, donde se narra el inicio de los tiempos, la creación del universo y se establece la prevalencia del bien sobre el mal. También aparece con frecuencia la simbología de la flor de loto, la creación en el sentido mitológico hindú. La disposición del templo tiene forma de mandala, ya que según antiguos textos en sánscrito y jemer, los monumentos religiosos y los templos debían construirse en armonía con el universo. Para ello, se disponían de acuerdo con la salida del sol y la luna y alineados en su axis central con los planetas, escenificando los ciclos recurrentes del tiempo (días, meses y años), como diagramas del universo.

Relieves del Templo de Angkor Wat

Arquitectura y simbolismo en Angkor Wat

La construcción del templo de Angkor Wat responde a la intención de los monarcas jemeres de la época de transformar los templos en centros políticos, espirituales, geofísicos, astronómicos y cosmológicos. El templo se construyó como una representación simbólica del universo cosmológico hindú. En Angkor Wat, el devoto realizaba un viaje simbólico en tres etapas que lo llevaba a la salvación a través de la iluminación. El foso perimetral de 5’5 kilómetros de longitud y 200 metros de anchura que rodea el área donde se sitúa el templo, representa el mar cósmico, fuente de la energía y la vida en el hinduismo, además de inicio del camino hacia la salvación. El acceso al templo se hace a través de una pasarela de piedra de trescientos cincuenta y dos metros y diez de altura, que cruza este simbólico mar, con serpientes y animales asociadas a mitos de la creación tanto en la religión hindú como jemer. El Bakan, o cuerpo principal del templo, situado sobre una gran terraza de doscientos cincuenta y ocho por trescientos treinta y dos metros,  sufrió algunas variaciones en el siglo XVI para adecuarlo al culto budista. A partir de las galerías perimetrales se suceden una serie de recintos concéntricos, rodeados por grandes muros que representan las sierras de las montañas sagradas, símbolo de los obstáculos terrenales que debemos superar en nuestro camino hacia la iluminación. Monumentales puertas (gopuras) permiten el acceso entre los diferentes espacios, revelando un carácter más sagrado cuanto más hacia el interior nos dirigimos, dejando atrás el mundo exterior. En el centro del templo se encuentra el santuario central con sus torres, la principal, de sesenta y cinco metros de altura, simboliza el monte Meru, la residencia de los dioses.

El santuario central y la iluminación en Angkor Wat

El santuario propiamente dicho se encuentra bajo esta torre y se denomina “la cueva del dios”, donde se venera la imagen de la deidad. Su interior oscuro representa la caverna a la cual desciende el dios para hacerse accesible a los humanos. El axis vertical del dios baja hasta la caverna e interseca con el axis horizontal donde se halla el visitante, encontrándose lo divino y lo terrenal. Todo el universo emana de aquí, ya que la unidad con dios es el propósito de la existencia. La disposición del templo está hecha para favorecer una experiencia de dios al devoto sin que haya intermediario religioso ni abstracción. Finalmente, el dios se manifiesta ante los ojos del devoto, y termina, aquí, en las cumbres del monte Meru, el viaje simbólico que lleva al nirvana, al disolverse la dualidad en la totalidad, más allá del tiempo y el espacio.

Templo de Angkor Wat

Relevancia de Angkor Wat

Suryavarman II construyó Angkor Wat como templo de estado y eventual mausoleo. Más que un lugar de congregación religiosa, el monarca quería construir la morada de los dioses en la tierra, para pedir su protección. Para ello, acometió la construcción de una colosal estructura de bloques de piedra, algunos de hasta cuatro toneladas, en la que trabajaron trescientas mil personas durante treinta y cuatro años, incluyendo arquitectos, obreros, canteros, y los siervos que debían atender las necesidades de todos ellos. Angkor Wat se convirtió en la refutación del poder de Suryavarman II, que de esta manera se mostraba por encima de todos los anteriores monarcas. A pesar de la caída en desgracia de Angkor y el abandono de la mayor parte de la ciudad en manos de la jungla tras, la magnificencia de Angkor Wat y su posterior cambio al culto budista ayudaron a que el templo permaneciera en activo. Gracias a ello, Angkor Wat ha llegado casi intacto a nuestros días, obviando las guerras o los desastres naturales que han asolado el territorio de Camboya, incluso en épocas recientes. De hecho, el templo fue una de las primeras construcciones que se encontró Henri Mouhot, el explorador francés que escribió el libro “Viaje a los reinos de Siam, Camboya y Laos” en 1860 y que dio a conocer Angkor Wat y las ruinas de Angkor al mundo entero. Desde entonces, los restauradores han tenido que luchar a brazo partido con la jungla y su persistente intento de apoderarse de la antigua capital jemer, denominada por algunos como “la Atlántida de la jungla”. Gracias a la ingente labor y la implicación de estos profesionales, hoy en día Angkor Wat es uno de los monumentos más visitados del mundo y la ciudad sagrada de Angkor un importante motor de la industria turística de Camboya. El glorioso pasado del reino de Angkor, una de las más grandes civilizaciones del sudeste asiático, ha sido desde siempre un punto de referencia en la construcción de la identidad nacional camboyana y Angkor Wat su elemento más representativo. Es fácil entender por qué la silueta de este templo ha formado parte de la bandera del país desde el siglo XIX, desde la época de la colonia francesa.

Horarios de visita y precios del Templo de Angkor Wat

Si queréis visitar Angkor Wat deberéis pagar el precio de entrada a las ruinas de Angkor. Existan tres posibilidades: pase por un día de 37 dólares (28 euros), pase por tres días de 62 dólares (54 euros) y pase por una semana de 72 dólares (63 euros). Habréis de pagar en efectivo en la taquilla de entrada y comprobaréis que solo admiten moneda estadounidense. Los horarios suelen prolongarse desde la apertura a las cinco de la madrugada hasta la caída del sol, alrededor de las cinco de la tarde. A la hora de moverse por Angkor, podéis optar por alquilar un tuk-tuk (entre doce y veinte dólares por día) o una bicicleta (un dólar al día) en la cercana Siem Reap, la ciudad que se encuentra tan solo a ocho kilómetros, donde se alojan la mayor parte de los turistas que vienen a Angkor. En Siam Reap también se pueden alquilar motos o coches con aire acondicionado. De este modo vuestra visita será bastante más cómoda, ya que el circuito corto de Angkor son 18 kilómetros y el largo 27, y el posible calor y el cansancio son mucho más llevaderos con esta última opción. Desde nuestro punto de vista, la visita al conjunto monumental de Angkor se puede plantear como un estupendo colofón a un   fascinates  viaje por el sudeste asiático, que se adentra en la cultura de dos países de enorme talla histórica y cultural como son Vietnam y Camboya o bien con un viaje por tailandia.

Esperamos que estas indicaciones sobre el templo de Angkor Wat en Camboya hayan despertado vuestra curiosidad por conocer esta maravilla de la arquitectura religiosa mundial. Lugar de excepción para la oración, la meditación y la reflexión sobre el sentido de la vida, este descomunal templo aparece en medio de la jungla como recién salido de otro mundo. Demostración del poder de los antiguos monarcas jemeres e icono del país, Angkor Wat es una cuestión de orgullo nacional, la prueba palpable de un excelso pasado en el que la moderna Camboya se siente reflejada.

Si os ha gustado el artículo, no dudéis en compartirlo en las redes sociales para que sirva de inspiración a todos aquellos que están pensando en visitar Camboya y las famosas ruinas de Angkor.

Descubre aquí nuestros viajes a Tailandia y Vietnam

Deja un cometario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¡Síguenos en las redes sociales!

¡Consulta nuestras Guías de viajes!

¡lo mejores videos sobre Tailandia!